La minería ilegal de oro en la Amazonía peruana es uno de los problemas ambientales más graves del país. Regiones como Madre de Dios han perdido miles de hectáreas de bosque primario, contaminadas con mercurio y destruidas por las dragas.
El impacto no es solo ambiental. Las comunidades indígenas enfrentan la contaminación de sus fuentes de agua, la destrucción de sus medios de subsistencia y la violencia asociada a las redes criminales.
Una estrategia efectiva debe combinar la interdicción con alternativas económicas, la formalización de la minería artesanal responsable y el fortalecimiento de la gobernanza territorial indígena.
Comentarios