Si algo podemos recoger de los debates entre los diversos candidatos a la Presidencia de la República es la aguda mediocridad de la abrumadora mayoría de los diversos discursos escuchados. Definimos a esta como la voluntad de hacer las cosas sin relevancia, ajenas al cambio y a la calidad.
Aquí ha sido un modelo de violencia y saqueo económico que empezó en 1990 y se ha agotado llevándonos al estado actual. Por lo tanto, hay que establecer una ruptura clara con el pasado. Es ruptura la palabra clave y no continuidad.
En el Perú de hoy no hay 36 candidatos por interés en la política como servicio público, lo que hay es mucho candidato dispuesto a ganarse alguito en este negocio. Santiago Pedraglio decía que las candidaturas "ya ni lema tienen".
¿Van a solucionar algo las presentes elecciones generales? Creo que luego de estas elecciones no vamos a tener soluciones para nuestros agudos problemas nacionales.
Nos debemos preparar para una crisis mayor en la que los intereses de fondo, económicos y sociales, que dividen al país, salgan a la superficie y definan un camino.
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