¿Se puede subir la remuneración mínima a 1500 soles?

Por: 

Fernando Cuadros Luque*

¿Cuál es la situación actual de la remuneración mínima? 

La remuneración mínima (RM) vigente en nuestro país es S/ 1130 mensuales, mientras que la canasta básica de consumo familiar equivale a S/ 1848 mensuales, quedando en evidencia la significativa brecha entre ambas.

Es más, si consideramos la RM neta de S/ 983 percibida por los trabajadores post descuentos de sus aportes previsionales, dicho monto no alcanza a cubrir ni siquiera el componente alimentario (S/ 1040) de la canasta básica de consumo familiar, lo que nos permite decir que tenemos una RM de pobreza extrema.

Otro aspecto relevante es que entre los años 2018 y 2025, el poder adquisitivo de bienes y servicios de quienes ganan la RM se ha reducido en 7%, como resultado de la inflación, lo cual ha implicado un empobrecimiento del referido segmento de trabajadores.

Incluso el actual poder de compra de la RM representa apenas la tercera parte del que tenía a inicios de la década del setenta.
En la misma línea, si analizamos la trayectoria real de la RM en Latinoamérica en el periodo 2012-2024, podemos apreciar que su poder adquisitivo creció 32% en promedio, reduciéndose únicamente en Guatemala y Perú (ver gráfico). ¡Vaya “mérito”!

Todo lo contrario, a lo registrado en México, que encabeza el ranking de crecimiento del poder adquisitivo de la RM con una mejora de 140%, gracias a su política activa de actualización de la misma, la cual ha contribuido a reducir significativamente su nivel de pobreza.

¿Se justifica un incremento a S/ 1500? 

Si se hubieran aplicado estrictamente todos los años los criterios de inflación y productividad establecidos en el mecanismo técnico del Consejo Nacional de Trabajo-CNT (2007) para actualizar la RM, al 01 de enero del 2026 ya debería haber ascendido a cerca de S/ 1400, lo cual muestra una brecha importante con la vigente (S/ 1130). 

Tomando en cuenta las estimaciones de inflación y mejora de la productividad para el presente año, a inicios del 2027 la RM debería ubicarse muy cerca de S/ 1500, sobre la base del mecanismo técnico del CNT, espacio integrado por representantes del gobierno, los principales gremios empresariales y confederaciones sindicales.

En cuanto al contexto económico y laboral, debemos señalar que se prevé que el PBI continúe registrando resultados positivos el 2026 (3,2%), lo cual incidirá en una menor tasa de desempleo, subempleo e informalidad laboral de los asalariados privados.

Además, según la Planilla electrónica del MTPE, la RM representa apenas el 39% de la remuneración promedio en el sector privado formal, por lo que hay margen suficiente para incrementarla.

Respecto a la capacidad de las micro y pequeñas empresas (MYPE) formales para asumir el incremento de la RM, se observa que en las primeras la remuneración promedio es S/ 1700 y S/ 2800 en las segundas, por tanto, no tendrían mayores dificultades en absorber el referido incremento. 

Sin perjuicio de lo señalado, sería conveniente que la mejora de la RM de S/ 1130 a S/ 1500 se realice en dos tramos, con el fin de facilitar su aplicación en las MYPE. Un primer incremento se podría realizar en agosto del 2026 y el segundo a inicios del 2027.

¿Cómo impacta el incremento de la remuneración mínima? 

Subir la RM a S/ 1500 beneficiaría directamente a 1,9 millones de trabajadores formales privados que perciben dicha remuneración o una cercana/vinculada a ella (7,6 millones de personas en total, si consideramos una familia promedio con 4 miembros), quienes representan el 46% del empleo formal privado, según la planilla electrónica del MTPE.

Del total de trabajadores beneficiados, 36% correspondería a microempresas, 22% a pequeñas empresas y 42% a empresas medianas y grandes.

Además, según la ENAHO del INEI, alrededor del 40% de los asalariados privados informales percibe una remuneración que al menos equivale a la RM, por lo cual un incremento de esta última podría servir como referencia para una futura mejora remunerativa en el referido segmento.

Adicionalmente, se favorecería aproximadamente a 80 mil trabajadoras del hogar formales que suelen percibir la RM o una remuneración cercana. Entre formales e informales, 131 mil ganan al menos la RM, así que el efecto podría ser mayor (fuente: INEI, ENAHO).

Cabe agregar que al ser trabajadores de bajos ingresos (los beneficiados por la mejora de la RM), trasladarían rápidamente casi la totalidad de sus mayores remuneraciones a la adquisición de bienes y servicios de primera necesidad (sobre todo a MYPE y autoempleados), lo cual contribuiría a seguir reactivando la economía.

¿Subir la remuneración mínima afecta el empleo formal?

Si bien desde el enfoque económico neoliberal se suele señalar que los incrementos de la RM tienen efectos negativos en el mercado laboral (como mayor desempleo y/o informalidad), la realidad muestra que aquellas mejoras de la RM que se han dado en contextos de crecimiento económico y al menos tomando como referencia criterios técnicos, como ha venido sucediendo en el caso peruano desde el 2007, no han revertido el crecimiento del empleo formal privado ni la tendencia decreciente observada en las tasas de desempleo e informalidad laboral, así como en el porcentaje de asalariados con remuneraciones inferiores a la RM (fuente: Planilla electrónica del MTPE y ENAHO/EPEN del INEI).

Incluso la mayoría de estudios que han tratado de estimar el impacto de los incrementos de la RM en el mercado laboral nacional, no han encontrado efectos negativos en el empleo o no han resultado significativos, como es el caso del realizado por el MTPE en 2022.

Aspectos adicionales a considerar

La RM es un instrumento para el sector asalariado formal, que tiene como objetivo central garantizar la satisfacción de las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias.

La informalidad laboral no se combate manteniendo la RM en niveles bajos, ni precarizando más el empleo formal, sino vía la implementación de políticas públicas de fortalecimiento de la fiscalización laboral, de promoción del incremento de la productividad y de incentivos económicos a sectores con alto potencial de generación de empleo asalariado formal. 

Sin perjuicio de ello, existen regímenes laborales especiales para MYPE que reducen significativamente los costos extrasalariales respecto al régimen general, aminorando el impacto de un incremento de la RM.

Tareas pendientes

Es fundamental institucionalizar de una vez por todas, vía una norma del Ejecutivo y previo paso por el diálogo social, un mecanismo técnico de revisión de la RM, para contar con una política seria sobre la materia y dejar de lado arbitrariedades. 

La institucionalización del referido mecanismo técnico permitirá que, gradualmente, la RM cubra la canasta básica de consumo familiar (S/ 1848), en cumplimiento del mandato constitucional y de manera sostenible.

Ello sin dejar de lado la obligación estatal de fomentar la negociación colectiva entre sindicatos y empresas como principal mecanismo de mejoras remunerativas.

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* Economista de la Universidad del Pacífico. Ex viceministro de promoción del empleo.

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