El largo camino hacia el Ordenamiento Territorial en Cajamarca

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Por: 

Ronald Ordoñez

En el año 2007 se empezó a elaborar la propuesta de Zonificación Ecológica y Económica (ZEE) de Cajamarca, como paso previo a la formulación del Plan de Ordenamiento Territorial. Han pasado ocho años y el ente rector nacional sigue dando prioridad exclusiva a las ZEE de los departamentos o a sus Estudios Especializados. El Plan de OT parece estar cada vez más lejano.

Manuel Pulgar Vidal, ministro del Ambiente, comentó un artículo publicado en Noticias SER en el mes abril[1], básicamente expresando la total disposición que tendría el MINAM a coordinar con las regiones que trabajan sus procesos de gestión del territorio. Además, ofreció la “expertise y capacidad de gestión (del MINAM) para conducir y orientar los procesos”.

Pues bien, partiendo de la experiencia de Cajamarca, es necesario seguir incidiendo en aquellos aspectos que puedan estar débiles en el ente rector, pues lo concreto es que localmente nos queda la sensación de que hubiera un retroceso en cuanto a las expectativas que se tenían al inicio de este gobierno para  contar con un Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Con esta mirada se empezó el proceso de Zonificación Ecológica y Económica (ZEE), pero pasados ocho años, no resulta fácil hacer una proyección para culminar siquiera los Estudios Especializados (EE), ni mucho menos para completar el Diagnóstico Integral del Territorio (DIT) y o el POT. Veamos por qué.

La ansiada opinión favorable
En el comentario que aludimos, el ministro señalaba: “Se han aprobado un conjunto de instrumentos técnico normativos donde se ha definido claramente el proceso metodológico del ordenamiento territorial, así como el conjunto de instrumentos mínimos necesarios para elaborar un plan de ordenamiento territorial”. Llama la atención esta frase, pues hasta la fecha de redacción de este texto, se acaban de publicar las guías metodológicas para sólo dos de los siete EE, pese a que la Resolución Ministerial que autorizaba su elaboración fue publicada en el mes de mayo del 2013; hace dos años.

En este periodo y producto de las observaciones del MINAM, en Cajamarca se han elaborado hasta tres versiones de los seis EE aplicados a la realidad regional, las mismas que han sido enviadas al ministerio para su opinión favorable. A decir de quienes participan en el proceso, la entidad no muestra mayor celeridad en la revisión de los documentos ni para brindar asistencia técnica al equipo responsable, de modo que el acompañamiento pueda ser de calidad, sobre todo considerando que no se contaba con una propuesta metodológica para direccionar la elaboración de los estudios.

No obstante, en estos dos años, Cajamarca, sin contar con una guía metodológica para el diseño de los EE, una vez más ha demostrado que está un paso adelante en su proceso, pues ha completado la tarea valiéndose de la experiencia acumulada desde el 2007. Sin embargo, la reciente publicación de las guías significa que los procesos deberán adecuarse a ellas y, por lo tanto, ser sometidos nuevamente a revisión, para buscar la tan ansiada opinión favorable. A esta dilatación del tiempo se le agrega el que habrá que esperar hasta que el resto de guías metodológicas sean publicadas y los EE nuevamente sean adecuados a sus indicaciones.

En tal sentido, que el ministro considere que se ha definido claramente el proceso metodológico puede entenderse como un comentario bastante ligero. Más aún, cuando tampoco se conocen (o no existen) las guías para el DIT y para el POT.
Mellando la participación
La disposición del MINAM, en cuanto a la participación de los diferentes actores en el proceso, tampoco ha estado exenta de críticas; esto a raíz de la publicación de las Resoluciones Ministeriales N°056 y 087–2015-MINAM, que básicamente señalan la conformación que deberían tener las Comisiones Técnicas Regionales (CTR). En Cajamarca, estas disposiciones han sido observadas, debido a que la participación propuesta excluye a representantes de otros sectores que han tenido un involucramiento activo en el proceso regional. Por este motivo, se consideró pertinente invitar a representantes del ministerio a participar en una de las últimas asambleas de CTR, a fin de que escucharan sus fundamentos. Como resultado de este evento, se acordó remitir un documento formal al ministerio, proponiendo la revisión de la citada resolución. El argumento principal es que Cajamarca cuenta, desde el 2007, con una CTR activa, la misma que, con el pasar de los años y debido al requerimiento de mayor inclusión de actores, ha ido integrando a representantes de plataformas de concertación, colegios profesionales y organizaciones de la sociedad civil, como los Consejo Regionales de la Mujer y de la Juventud, razón por la cual suma alrededor de 60 actores.

Pero a decir del MINAM, no es necesaria la presencia de más actores. Esta postura relegaría a sectores que en Cajamarca han resultado fundamentales, pues han brindado soporte técnico y logístico, en aras de la legitimidad del proceso. Así, por ejemplo, los y las integrantes de la CTR hoy participan en la elaboración de los EE. No se debe obviar tampoco que el proceso de OT tiene un componente político, en el que es importante generar consensos regionales, lo que empieza por incentivar la participación.
Se ha dicho que las normas publicadas garantizan la adecuada participación del conjunto de actores, pero no necesariamente es así, pues las realidades y los requerimientos regionales son distintos.  En tal sentido, cada proceso debería tener la libertad de adecuar sus CTR, informando y justificando ante el MINAM los respectivos cambios. De hecho, en el caso de Cajamarca ya se había observado, desde el 2007, el Decreto Supremo N°087 –2004-PCM (que ha servido de base para la resolución del MINAM), porque no consideraba la participación de actores fundamentales.

Se debe señalar, por otro lado, que no se ha escuchado un buen argumento que justifique  los límites a la participación, por lo que el ministerio debería recoger la experiencia de regiones como Cajamarca, que ha sido una de las pocas que ha adelantado el trabajo respecto a este tema. Se debería considerar, pues, los aspectos positivos que han permitido este avance y que tienen que ver con el aporte activo de los distintos actores. En una región tan diversa (con una problemática amplia, índices de pobreza alarmantes, sin un espacio para discutir el desarrollo desde las diversas miradas y conflictos sociales pendientes de solución), un proceso de OT inclusivo desde su concepción ha hecho posible que los diferentes sectores interesados puedan aportar. Si el proceso de ZEE – OT de la región es reconocido, se debe, en gran parte, a la participación ciudadana que, a través de la CTR, se sustentó como uno de los pilares fundamentales.

Además de la socialización de las guías metodologías para el resto de EE, y luego para el DIT y el POT, el gobierno nacional tiene varios pendientes al 2016, como el dejar sentadas las bases para contar con una ley de OT y mejorar los procedimientos actuales para la entrega de autorizaciones que tienen que ver con la disponibilidad de los recursos naturales y las concesiones mineras, ya que la forma en que se viene realizando, incentiva la aparición de conflictos y la desconfianza de la población.
Por ahora, en Cajamarca se esperará la respuesta del MINAM a la preocupación de la CTR. No obstante, con este contexto, quedamos convencidos de que será imposible avanzar en la formulación del POT, en lo que queda del gobierno de Humala.

[1]Comentario al artículo: “Ordenamiento Territorial: La prioridad postergada” de Ronald Ordoñez, publicado en Noticias SER, el 15 de abril de 2015. Ver: http://www.noticiasser.pe/15/04/2015/medio-ambiente/ordenamiento-territo...
Foto en portada: Archivo La República

Publicado en Noticias Ser. 05 de Agosto 2015

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